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jueves, 8 de noviembre de 2012

** Obispo de Buenaventura lanza un SOS por la situación de violencia




"Llamamos a un SOS a la opinión nacional e internacional, para que pongan atención a Buenaventura y podamos salir de la crisis". Estas son las palabras de preocupación que expresa Monseñor Héctor Epalza Quintero, Obispo de esta Jurisdicción, ante la grave situación de violencia que se vive en esa región del país.



El prelado manifestó su preocupación por el enfrentamiento que se está dando entre los grupos paramilitares autodenominados "La Empresa y "los Urabeños", quienes se disputan el control del territorio y el dominio de zonas de desarrollo portuario, rutas de narcotráfico, y recursos minerales.


Advirtió que esta situación de violencia está llevando a asesinatos, desapariciones y desplazamientos forzados que la misma Personería del municipio constata.

Según registros oficiales citados, a partir del 6 de octubre se han generado 40 homicidios que se han realizado con barbarie y sevicia, 35 balaceras y 75 desapariciones reportadas desde la Personería local en lo que va corrido del año.

"La Comisión de Vida, Justicia, Solidaridad y Paz de la Diócesis de Buenaventura, a través de un comunicado, hace esta denuncia pública que yo como pastor respaldo totalmente porque creemos que la realidad de Buenaventura, el momento crítico que vive, no sólo es de competencia de las autoridades del distrito de Buenaventura, sino del Departamento y la Nación..., aseguró Monseñor Epalza Quintero.

"Hacemos un llamado urgente al Gobierno Nacional y a las diferentes instancias de investigación y control, al Ministerio Público para que ejerciendo sus obligaciones constitucionales y legales brinden medidas de protección y garantía de sus derechos a las comunidades y el territorio", agrega el comunicado.

El mensaje llama la atención además, para que organismos de derechos humanos nacionales e internacionales conozcan la realidad y ayuden a visibilizar "la situación de barbarie que sufren constantemente los habitantes de la ciudad, en especial de las zonas y barrios de bajamar y comunidades rurales".

"Con dolor en el alma decimos que nos tienen que dar una mano para que precisamente esta realidad de Buenaventura no se trate sólo con la fuerza, sino que nos ayuden a encontrar salidas a estos problemas sociales y estructurales que padece esta ciudad y el puerto de Buenaventura, finalizó el prelado. 

Clic para descargar comunicado

Fuente: http://www.cec.org.co/index.php?option=com_content&view=article

 

jueves, 23 de agosto de 2012

Comunicado público de la Diócesis de Tumaco: más es lo que no se conoce




 
COMUNICADO PÚBLICO DE LA DIÓCESIS DE TUMACO
 
Como Diócesis de Tumaco nos unimos al dolor y al clamor de las personas y comunidades de esta Costa Pacífica Nariñense en donde nos vemos enfrentados a vivir y resistir en un conflicto social y armado que ya perdura por más de diez años y que agobia cada vez más, con sus nuevos atropellos a una vida digna y tranquila.

A nivel nacional se han conocido poco a poco algunos de los hechos más sobresalientes de los últimos días: la voladura de por lo menos ocho torres de energía (los días 10, 16 y 18 de agosto) con la consecuencia de que los cuatro municipios costeros de Barbacoas, Roberto Payán, Magüí Payán y Tumaco, es decir una población de más de 250.000 habitantes quedó sin el fluido eléctrico; el Municipio de Tumaco sufre el apagón ya por 12 días. En los campos minados sembrados alrededor de las torres derribadas en el Resguardo Indígena Awá Inda Sabaleta perdieron la vida cuatro personas civiles y un militar; unas siete personas quedaron gravemente heridas. Los trabajos de reparación de las torres tuvieron que ser suspendidos por falta de seguridad durante varios días y dos comunidades indígenas awá, Pilvicito y Nortal, quedaron confinadas por el peligro de campos minados.

La falta de energía ha agravado más la situación de los servicios de salud y educación que de por sí son débiles: el bombeo de agua en la ciudad de Tumaco colapsó, se declaró la emergencia sanitaria en el sistema hospitalario, los centros educativos suspendieron clases y se adelantaron las vacaciones de octubre. Los precios de la canasta familiar aumentaron.

Se conoció a nivel nacional también la voladura de varios tramos del oleoducto transandino (el día 9 de agosto un tramo en el Municipio de Mallama; en la noche del 18 al 19 de agosto un tramo en el Km 96 de la carretera Tumaco-Pasto y otro tramo en la vereda Ensillada, Municipio de Ricaurte); causaron la contaminación de los ríos Güisa, Guelmambí, Ispí y Saundé, que bañan los municipios de Ricaurte, Barbacoas, Roberto Payán y Tumaco.

Estos hechos públicos lastimosamente sólo son la punta del iceberg de la situación de conflicto y violencia en nuestra región.

Como Diócesis queremos poner en conocimiento además nuestra gran preocupación por la tasa tan alta de homicidios: en el mes de julio se registraron en el Municipio de Tumaco oficialmente 32 muertes violentas. Sin embargo sabemos que sólo en una de las parroquias de la zona carretera los actores armados ilegales asesinaron en un mes entre junio y julio más de 25 personas y tuvieron que desplazarse forzosamente un sinnúmero de pobladores.

Sigue la presión sobre pequeños y grandes comerciantes a través de la extorsión generalizada, lo que ha obligado a muchos a abandonar la zona, por el miedo a que también en su negocio estalle una bomba.

Además, desde el atentado a la estación de policía de Tumaco sufrido en el mes de febrero, han continuado los artefactos explosivos lanzados en contra de las instalaciones de la Fuerza Pública (como el día 17 de agosto contra la Cuarta Brigada), aumentando la zozobra en sus alrededores.

Por la ausencia de la energía eléctrica se incrementó aún más la inseguridad en los barrios y en las veredas de la zona, donde los diferentes actores armados ilegales siguen haciendo su control territorial sangriento.

Este tipo de hechos no son nuevos. Los venimos sufriendo desde gobiernos anteriores. Lo que se evidencia cada vez más es que las soluciones son demasiado ocasionales, inmediatistas y limitadas para salir de las consecutivas emergencias. Este conflicto social y armado no se puede solucionar sólo con respuestas bélicas.

Por lo tanto, AL GOBIERNO NACIONAL le pedimos que sus respuestas se enfoquen a promover procesos sostenidos de desarrollo comunitario, consideren la visión de esta población y permitan recuperar la esperanza en un futuro posible.

A LA GUERRILLA DE LAS FARC-EP le exhortamos que respeten el Derecho Internacional Humanitario y le recordamos que son los más pobres del pueblo quienes más sufren por sus acciones: el pequeño pescador quien está obligado a vender su producto al primer postor y a precios más bajos; la madre cabeza de familia quien se rebusca el diario vivir porque ya no puede vender sus bolos o helados en las puertas de las escuelas; la conchera que no encuentra comprador para su producto con el peligro de que éste se dañe; el campesino o indígena confinado que no puede trabajar en su finca; el contratista de la empresa eléctrica que tiene que exponer su vida en el arreglo de las torres derribadas dejando a su familia angustiada; los niños y niñas que pierden clases y la única comida que algunos reciben en los restaurantes escolares; los empleados de los negocios y la ciudadanía en general quienes tienen que invertir bastante dinero para poner a funcionar una planta eléctrica; la madre de familia enferma que ve postergada su atención médica.

A TODOS LOS ACTORES ARMADOS ILEGALES que, por la lucha por el control territorial y de la economía ilegal, mantienen cautivos a barrios y comunidades enteras, que respeten la convivencia del diario vivir de las comunidades de la Costa Pacífica Nariñense, que no involucren a la población civil y, sobre todo, que respeten la vida, que es sagrada.


Hacemos memoria de las víctimas de la violencia de este mes de agosto en el municipio de Tumaco:

Ago 1: Asesinado con arma de fuego Manuel Antonio Moya Cifuentes, de 37 años.

Ago 8: Asesinado con arma de fuego un hombre sin identificar y heridas dos personas más.

Ago 9: Asesinado con arma de fuego Luis Evaristo Tello, 40 años, padre de cinco hijos.

Ago 9: Asesinado con arma de fuego Junior Jair Angulo Andrade, mototaxista, 22 años.

Ago 10: Asesinado por una mina antipersona José Melandro Pai Pascal, 17 años, indígena awá. Afectados física y psicológicamente: Alberto Pai, Eduardo Pai y Jhon Alexander Pérez Pantoja. Dos comunidades indígenas, Pilvicito y Nortal, confinadas.

Ago 11: Asesinado Eliécer Chalar Cortés, de 16 años.

Ago 12: Muerto por mina antipersona un soldado profesional sin identificar y herido otro soldado.

Ago 14: Asesinado con arma de fuego el estudiante Carlos Isaac España Solís, de 18 años.

Ago 15: Muertos por una mina antipersona 3 trabajadores de Cedenar: Arcelino Chávez Hoyos, 34 años, Ángel Arbey Ordóñez Andrade, 27 años y el indígena Silvio Antidio Loza. Quedan heridas cuatro personas más, entre ellos los indígenas awá Santiago Pascal y Aldinebar Rodríguez.

Ago 16: Asesinada Neysi Maribel García Ramírez, 35 años; heridas de gravedad las mujeres Claudia Teresa Cabezas Quintero, 21 años, y Yureidys Canticús Guevara, 24 años. Asesinada una mujer sin identificar en la Vereda Buchely.

Ago 18: Asesinado Alexis Mina, 29 años.


La palabra de Jesucristo “Yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10,10) vale también para estos pueblos afro, indígenas y mestizos de la Costa Pacífica Nariñense y exige a todos esforzarnos en avanzar en esta dirección.


Diócesis de Tumaco, el 22 de agosto de 2012

 

lunes, 16 de abril de 2012

Exposición "velorios y santos vivos" en el convento de la Diócesis de Quibdó


de Diócesis de Quibdó, el Lunes, 16 de abril de 2012 a la(s) 6:03 ·

A Partir del 01 de Mayo de 2012, en el Convento diocesano, ubicado en la Cra 1 No. 26-91, estará abierta al público la exposición itinerante:  “Velorios y Santos Vivos”.

La exposición es el resultado del compartir parte de su conocimiento ancestral por sabias y sabios de 7 comunidades afrocolombianas (San Andrés, Santa Catalina y Providencia; San Basilio de Palenque; San José de Uré; Departamento del Chocó - Quibdó, Istmina, Condoto y Baudó -; zona plana del norte del Cauca; Tumaco,  La Espriella; y Bogotá), que lideraron un trabajo investigativo junto con el Antropólogo  Jaime Arocha y la curadora Cristina Lleras, con el apoyo del Ministerio de Cultura, el Museo Nacional de Colombia, y la facultad de Antropología y el Grupo de Estudios Afrocolombianos del Centro de Estudios Sociales (GEA-CES) de la Universidad Nacional de Colombia.

Se ha escogido como lugar para la exposición el Convento diocesano de Quibdó, Chocó (Colombia), por haber sido declarado Patrimonio Cultural de Colombia, por ser un lugar central y porque en su capilla alberga los registros de más de 900 personas afro, indígenas, mestizos y de1 Vasco, asesinadas durante las dos últimas décadas en la región del Atrato.

Los Velorios y las Fiestas Patronales reflejan cada uno dos extremos de la espiritualidad afrocolombiana:  la máxima expresión colectiva de dolor y la máxima expresión de alegría colectiva, respectivamente;  juntos reflejan dos de los principales momentos en donde nuestros pueblos viven a plenitud la dimensión comunitaria. El velorio tienen entre tantas riquezas, la rendición pública de cuentas, en donde el principal órgano de control es el núcleo familiar del difunto, acompañado de todas las personas que deseen estar (el día que Colombia sepa de que este gran tesoro tiene raíces profundas en las poblaciones afrocolombianas, se acabaría el señalamiento generalizado de corrupto, que pesa sobre todo afro).

Mayo es un mes de contrastes, en donde al mismo tiempo que se recrea la Ancestralidad afrocolombiana,  hacemos memoria de la muerte de Diego Luís Córdoba (1), la masacre de Bojayá (2), el asesinato de Manuel Saturio Valencia (7), el día de la afrocolombianidad (21) y múltiples conmemoraciones que nos llevan a traer a la memoria  la rica espiritualidad afrocolombiana raíz de la resistencia, el exterminio sistemático del cual es objeto histórico la población afrocolombiana, los grandes valores y riquezas de nuestra etnia.

El velorio en donde se canta alabao tiene su ambiente natural en el campo y con el exterminio físico, espiritual y cultural (Documento de Aparecida 90) Gran parte de la población afrochocoana víctima del desplazamiento forzado, vive en Quibdó, así mismo los líderes y lideresas espirituales, se han venido de sus lugares de origen;  muchos de ellos  no han podido velar a sus difuntos porque los actores armados les han prohibido realizarlo, muchos cadáveres reposan en los cementerios del río Atrato y de la Selva chocoana, lo cual agudiza el dolor de sus familiares. Facilitarles el recrear sus prácticas ancestrales, es un aporte significativo para el duelo que no han podido realizar;  así mismo, para las nuevas generaciones se convierte en un ejercicio pedagógico de aprendizaje de parte de la rica herencia cultural.

La exposición estará abierta al público durante todo el mes de Mayo.
Las personas que deseen tener conocimiento más amplio de la memoria, pueden consultar: http://www.museonacional.gov.co/sites/velorios/veloriosexp.html


VICARÍA DE PASTORAL AFRO DIÓCESIS DE QUIBDÓ