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viernes, 26 de julio de 2013

Reseña histórica de la Pastoral Afro en Bogotá - p. Rafael Savoia Giacomelli mccj (EPAI 2011)



El p. Rafael Savoia, misionero comboniano, presentó en el I Encuentro de Pastoral Afro e Indígena de Bogotá (EPAI 2011) una conferencia sobre la historia de la Pastoral Afrocolombiana en Bogotá. Documentos en mano, demostró que la Pastoral inició mucho antes de lo que muchos reconocen o esperan.

Video baja calidad, bajo volumen - 4:42 min.


Apuntes sobre la Pastoral Afro en Bogotá


No es fácil trazar líneas de Pastoral Afro en Bogotá; no disponemos de toda la documentación sobre el camino realizado.  Intentamos dar una idea.

I) Bogotá es la quinta parte de Colombia, tiene alrededor de 8 millones de habitantes y es el reflejo del País: multiétnico y pluricultural.  Algunas organizaciones afro afirman que sólo los afrodescendientes bordearían el millón.  ¿Por qué tantos y de dónde vienen? Aparte de las motivaciones de cada migrante, como buscar una vida mejor, una educación de calidad, atención médica más avanzada, sin duda alguna una de las causas principales es el desplazamiento forzado.  Este fenómeno se ha interesado en sus lugares de origen, como el litoral pacífico, desde Quibdó hasta Tumaco, sin olvidar otras áreas de conflicto, como el Golfo de Urabá, donde se han enquistado las fuerzas ilegales de las FARC y las AUC, entre otras.  Según estudios recientes corresponden a zonas con considerables riquezas mineras y forestales.

El desplazado tiene una vida dura en un contexto extraño, sin techo, sin trabajo, sin las habituales relaciones familiares y sociales, sin conocer la estructura, los sitos y las personas de las instituciones estatales, municipales y privadas, que actúan en el territorio, que siempre exigen tiempos largos, si es que algo se puede conseguir.  Los pocos familiares o amigos, después de unos días, se vuelven problemáticos: no pueden aguantar por mucho tiempo la presencia de otras personas que complican la vida, ya de por sí complicada, en los barrios periféricos de la ciudad.  Los afro, desplazados o no, se cuentan entre los más vulnerables junto a los indígenas, en especial niñas, niños, mujeres y jóvenes.  La pobreza, la miseria atañen a los afrocolombianos desde la época de la esclavitud y la posterior manumisión, sobre todo en el contexto urbano, donde se les marginaliza y excluye.

Los primeros lugares donde buscan auxilios puntuales para alimentación, trabajo, educación y defensa de sus Derechos Humanos, incluyen la Pastoral Social de la Iglesia católica y de otras denominaciones religiosas; estas instituciones también les ofrecen servicios religiosos.  Predomina todavía el catolicismo, en especial en relación a los sacramentos de la primera comunión, la confirmación y en general los de la religiosidad popular que cada cual vive a su manera.  Si no, estaría desarticulada por la falta de ancianos y de una 'familia extensa' igual a la del lugar de origen.  'Perdidos' en el nuevo ambiente, a los afro se les incentiva a experimentar con más facilidad las nuevas propuestas de los pastores que trabajan en los locales de barrio; ahí funcionan pequeñas iglesias que ofrecen una atención más personalizada y cercana.

II) ¿Qué ha hecho y hace la Iglesia católica en Bogotá para acompañar al pueblo afro y presentarle a Cristo muerto y resucitado de forma inculturada?

Es significativo que, en las cuatro diócesis establecidas en la ciudad, ni una, hasta el presente, cuente con un encargado oficial de Pastoral Afro.  Esta misión se le ha confiado a la iniciativa de personas de buena voluntad o a organizaciones religiosas, como la Conferencia de Religiosos de Colombia, CRC.  No siempre se les ha favorecido; a menudo han sufrido incomprensiones, críticas y hasta obstáculos.  Pero, cuando las cosas son de Dios, se realizan.

III) Historia.  Los primeros en dar atención específica a los grupos afro en Bogotá incluyeron a José, misionero del Verbo Divino, que promovió y acompañó grupos de mujeres afrodescendientes, creó la Fundación de Vida y con otros elaboró materiales de concientización sobre temas como la historia afro.  Los misioneros de la Consolata se sumaron a esta labor, iniciaron y continúan en Britalia y otros sectores de la ciudad.  La CRC aceptó la invitación del obispo de Soacha para dar atención a Altos de Cazuca.  Una comisión se hizo cargo de la atención particular a los afrocolombianos del sector y formaron grupos de adultos y de jóvenes que perduran hasta hoy.  Los misioneros combonianos y las misioneras combonianas, desde los 90 tomaron como suya la opción por el pueblo afro, según su carisma.  los laicos misioneros combonianos tienen presencia en Bogotá en la Localidad de Bosa, también en Ciudad Bolívar y en Suba, en el barrio Lisboa, gracias a la colaboración de los hermanos combonianos.

IV) La Corporación Centro de Pastoral Afrocolombiana, CEPAC, en línea con el equipo de Pastoral Afro de la CRC, tomo como objetivo general apoyar a la Iglesia en Bogotá; busca que tome conciencia y asuma la realidad de la presencia del pueblo afrocolombiano como una urgencia pastoral de la Iglesia católica en América Latina.  Al mismo tiempo acompaña a la comunidad afro residente en el Distrito Capital, para que asuma su historia, la viva y celebre con expresiones culturales propias; esto incluye la ejecución de celebraciones eucarísticas y otros sacramentos, desde la situación en que se encuentran. 

El proceso de Pastoral Afro en Bogotá se ha ido afirmando desde los primeros años del nuevo milenio, no quiere ser proselitista ni limitarse a lo estrictamente religioso, estamos convencidos de que “es necesario el auto-reconocimiento, la autoafirmación y la identidad cultural de los pueblos afrodescendientes para vivir la interculturalidad".

V) La   Pastoral Afro ha contribuido, en las últimas décadas, a dar visibilidad al pueblo afro, a su concientización e integración y "a valorar su rico patrimonio espiritual", con miras a formar "comunidades eclesiales con rostro negro".  El mismo Juan Pablo II lo sugirió en el Mensaje a los afroamericanos (1992), que alaben a Dios con su estilo y cultura que se expresa en las eucaristías afro y las fiestas patronales.

Naturalmente, hay que formar líderes y llamarlos a ser protagonistas; ofrecer talleres para jóvenes, en especial a los estudiantes; acompañar a las comunidades cristianas negras y fortalecer el movimiento negro, para que tenga también influencia en las toma de decisiones socio-políticas.

VI) a.  Dificultades no han faltado.  Una es el débil apoyo de la Iglesia local: no existe hasta ahora un delegado diocesano de Pastoral Afro o Indígena, por la falta de personal dedicado a trabajar con los grupos étnicos de la ciudad.  La pastoral Afro comenzó como con un equipo ambulante; trataba de colaborarle a una población flotante e inestable.  La falta de una reflexión sistemática, materiales sede permanente y recursos no favoreció la integración del equipo ni las actividades con los grupos afro de los barrios.

b.  Hay esperanzas.  La Iglesia local se empieza a interesar más en la Pastoral Afro; la motivan la Sección de Etnias de la Conferencia Episcopal y los miembros de la CEPAC en Bogotá.  Una mayor apertura a la reflexión y la formación de agentes de Pastoral se da en la actualidad; se siguen diplomados y otros estudios académicos, con especial atención a los temas afro.  Hay solicitudes de celebraciones afro en algunas parroquias en barrios como Lisboa, Britalia, Caracolí, sin olvidar el interés de algunas universidades.  El apoyo de la Conferencia de Religiosos de Colombia es más efectivo y organizado; se colabora con organizaciones afro, como la Conferencia Nacional de Organizaciones Afro, CNOA, y otras ONG.  Constatamos que existen relaciones humanas cada día más fuertes entre los equipos de Pastoral Afro y la gente: se aprecia su acogida, amistad y confianza; se les ve enfrentar los interrogantes fundamentales de la vida y buscar el sentido profundo de los acontecimientos que involucran a los afro; se lo hace desde una perspectiva de fe y de servicio a la causa afro y al Reino de Dios, presente donde hay hombres y mujeres de buena voluntad.

Rafael Savoia mccj
Junio 11 de 2011
 

jueves, 29 de noviembre de 2012

Zumbi - Dia Nacional da Consciencia Negra no Brasil 2012




Vinte de novembro
Dom Zanoni Demettino Castro
Bispo diocesano de São Mateus-ES

Aos 20 de novembro do ano 1695, tombava Zumbi dos Palmares, o grande ícone da resistência do povo negro e da luta contra a escravidão.[1]

Nascido aproximadamente quarenta anos antes, em um dos mocambos do quilombo de Palmares, o pequeno menino foi raptado no mesmo ano do seu nascimento pelo chefe da tropa de Brás da Rocha Cardoso e levado para a freguesia do Porto Calvo, uma pequena vila do Recife, sendo entregue ao Padre Antônio Melo para que se encarregasse de sua criação. [2]

Poderíamos perguntar: por que o Padre Melo não teve uma postura mais contundente, contrária à escravidão? Por que a Igreja, árdua defensora dos indígenas, não assumiu, naquela época, com o mesmo zelo, a luta contra esse odioso crime? Podemos aceitar a premissa de que a escravidão não se constituía uma opção dentro do Brasil, mas um imperativo do sistema implantado no país com a colonização portuguesa?[3] Não podemos negar que a escravidão era uma realidade profundamente arraigada[4], poucas eram as vozes que se levantavam para combatê-la. Entretanto, algumas com caráter profético ecoam até hoje[5].

Qual teria sido o destino daquele menino franzino caso tivesse caído nas mãos de um mero senhor de escravos? Seria Zumbi o mesmo líder se sua inteligência e capacidade não fossem aguçadas? Podemos compartilhar da visão de que a formação que ele recebeu do pároco foi irrelevante para o desempenho de sua missão?

Neste momento especial em que o Santo Padre, o Papa Bento XVI nos chama a todos a refletirmos acerca da fé e dar razão da nossa esperança, oportunidade propícia para nos perguntar como viver o mandato evangelizador do Mestre Jesus, vale a pena sublinhar o papel fundamental do pároco de Porto Calvo, Padre Antonio Melo, na educação integral daquele menino batizado com o nome de Francisco. Além de educar essa criança na fé católica, iniciando-o no estudo das Sagradas Escrituras, ensinou-o a ler e escrever e ofereceu-lhe ainda noções de latim. [6]

Atrevo-me a afirmar que a atitude daquele pároco de aldeia, embora tímida para nossa sensibilidade contemporânea, teve uma grandiosa força profética. Ainda hoje, passados trezentos anos, tal atitude consegue ser um testemunho relevante para aqueles que acreditam que a reparação desse crime de lesa humanidade passa necessariamente por ações afirmativas. Alegro-me com tantas iniciativas exitosas nesta direção acontecendo neste nosso imenso Brasil.

Sobre os mantos de Nossa Senhora Aparecida os Bispos da América Latina e do Caribe, em sua V Conferência, constataram que a história dos afro-descendentes “tem sido atravessada por uma exclusão social, econômica, política e, sobretudo, racial, onde a identidade étnica é fator de subordinação social[7]. Embora vivamos num novo tempo, numa nova época em que não se admitem etnocentrismos, xenofobismos e preconceitos, os afro-descendentes “são discriminados na inserção do trabalho, na qualidade e conteúdo da formação escolar, nas relações cotidianas[8]. As conseqüências dos 300 anos de escravidão ainda não foram suficientemente reparadas. Os números estatísticos são nítidos: há “um processo de ocultamento sistemático dos valores, da história e da cultura dos afro-descendentes.[9] A formação superior, que deveria ser um direito garantido a todos, tem sido uma meta quase impossível de ser alcançada, dificultando ao negro o acesso às esferas de decisão na sociedade[10].

Padre Melo percebeu, desde cedo, que aquele menino não era somente um “neguinho” que deveria ser cuidado, mas alguém com grande capacidade de liderança e inteligência. Os afro-descendentes “emergem agora na sociedade”[11] “assumindo uma atitude mais protagonista” conscientes do poder que têm nas mãos e da possibilidade de contribuírem na construção de uma nova sociedade, justa e solidária[12].

O negro nunca aceitou pacificamente a escravidão. A resistência e a luta eram realidades bem presentes na sua vida. No século XVII, negros fugidos dos engenhos de açúcar fundaram na serra da Barriga o quilombo de Palmares, no atual território do Estado das Alagoas, terra da promissão e da liberdade, onde se viviam a partilha e a solidariedade, paraíso para todo negro escravizado.

Zumbi, interpelado pela situação em que viviam seus irmãos negros, compreendeu que o seu destino estava ligado à resistência e à luta contra a escravidão, e que não deveria limitar-se a viver tranqüilamente em Porto Calvo. Assim, em 1670, aos 15 anos de idade, não querendo mais ser escravo, foge e regressa a Palmares, tornando-se, aos poucos, um grande guerreiro;[13] conhece como ninguém o modo adequado de defender e resistir às tropas inimigas. Inteligente e astuto, quando o Governador da capitania de Pernambuco, Pedro de Almeida, propôs ao chefe Ganga Zumba um acordo[14], Zumbi discorda, não aceitando fazer concessões e não admitindo, pois, que uns negros ficassem libertos e outros continuassem escravos.

O quilombo dos Palmares[15] crescia a cada dia; para lá se dirigiam, além dos negros, indígenas e brancos pobres. No seu auge, chegou a ter mais de 1500 casas, contando com mais de 30 mil moradores. Transformou-se em estado autônomo, resistindo a ataques holandeses, luso-brasileiros, bandeirantes e paulistas. Foram mais de cem anos de resistência. A organização e a estrutura do quilombo amedrontaram, tanto aos senhores de engenho, quanto ao governo colonial. Não faltaram apoio financeiro e forte artilharia para que Domingos Jorge Velho e Vieira de Mello, com suas tropas, atacassem e vencessem o Macaco, principal mocambo de Palmares. Os quilombolas palmarinos, embora lutando bravamente, não conseguiram resistir: a maioria morreu lutando. Zumbi, embora ferido, conseguiu fugir. Durante quase dois anos, após a luta, continuou organizando escravos da região e combatendo senhores de engenho e as forças do governo colonial.

Contudo, em 20 de novembro de 1695, Zumbi, traído por um de seus principais comandantes — Antônio Soares, que trocou sua liberdade pela revelação do esconderijo — foi então capturado e torturado. Jorge Velho matou o rei dos Palmares e o decapitou. A cabeça do grande guerreiro ficou muito tempo na Praça do Carmo, em Recife.

A morte de Zumbi não pode ser interpretada como um fracasso e sim entendida como conseqüência lógica de sua vida comprometida e doada. Nesta data significativa, faço minhas as palavras de Dom Helder, o nosso grande profeta, no seu belíssimo MARIAMA: “Mariama, Nossa Senhora, Mãe de Cristo e Mãe dos homens, mãe dos homens de todas as raças, de todas as cores, de todos os cantos da terra. O importante, Mariama, é que a CNBB, toda a Igreja, embarque de cheio na causa dos negros”.


[1] Cf. MATOS, Henrique C. J. Nossa História. 500 anos de presença da Igreja Católica no Brasil. Tomo 2 Ed. Paulinas,  SP 2002, pp. 142-143.
[2] Ibidem 143.
[3] Cf. Hoornaert, E, ; Azzi, R; Grijp, K; Brod, B. História da Igreja no Brasil, Ed. Vozes, Petrópolis, 1977; p. 264.
[4] Para compreender melhor a escravidão no Brasil e o seu caráter funcional leia  Hoornaert, E, ; Azzi, R; Grijp, K; Brod, B. História da Igreja no Brasil, Ed. Vozes, Petrópolis, 1977; p. 258.
[5] O Pe. José Oscar Beozzo elenca algumas vozes discordantes ao sistema escravocrata no Brasil in Beozzo, O. org. História da Igreja no Brasil, tomo II/2.Ed. Vozes, Petrópolis, 1977; p. 265.
[6] Alguns historiadores afirmam que havia entre o Padre Melo e o líder de Palmares uma verdadeira amizade, cf MATOS, Henrique C. J. Nossa História. 500 anos de presença da Igreja Católica no Brasil. Tomo 2 Ed. Paulinas,  SP 2002; p. 143.
[7] Documento de Aparecida 96.
[8] Ibid.
[9] Ibid 402.
[10] Ibid 533.
[11] Ibid 91.
[12] Ibid 75.
[13] Cf. MATOS, Henrique C. J. Nossa História. 500 anos de presença da Igreja Católica no Brasil. Tomo 2 Ed. Paulinas, SP 2002; p. 143.
[14] A coroa portuguesa nunca permitia acordos entre africanos e colonizadores. A resposta do dia 7 de fevereiro de 1686 sobre o acordo com Palmares dizia o seguinte: “os africanos foragidos vivem em pecado mortal, são revoltosos contra a vontade de Deus, e não se faz paz com inimigos de Deus”. Beozzo, O. Org. História da Igreja no Brasil, tomo II/2.Ed. Vozes, Petrópolis, 1977; p. 256.
[15] Muito temido pelos colonizadores os quilombos significavam a esperança dos negros fugitivos e brancos pobres, uma alternativa de Brasil, um Brasil fraternal. Cf. MATOS, Henrique C. J. Nossa História. 500 anos de presença da Igreja Católica no Brasil. Tomo 2 Ed. Paulinas, SP 2002; p. 398.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Carta de Desmond Tuto a los colombianos sobre el proceso de paz




Queridas hermanas y hermanos colombianos,

Les escribo con inmensa alegría, tras enterarme de que un proceso de paz se puso en marcha en su país, para desearles lo mejor en el emocionante camino que tienen por delante.

El hecho de que en su tierra, que por muchos años ha sido golpeada por el conflicto, hayan acordado hablar sobre un compromiso de paz y reconciliación le envía un mensaje de esperanza al mundo entero. Si los colombianos pueden acercarse entre sí y conciliar sus diferencias, también pueden hacerlo los miembros de nuestra familia que viven en Israel y Palestina, en Siria y Libia, en el Tíbet y China, en Burma, en Zimbabue y Sudáfrica.

Hay muchos paralelos entre el conflicto colombiano y nuestra experiencia en Sudáfrica. En 1948, cuando La Violencia se apoderó de un país, se introdujo el apartheid en el otro. Y aunque el apartheid le añadía un enorme factor racial al conflicto, en esencia, las dos luchas enfrentaron a quienes tenían poder y recursos a los que no. En ambos países, cientos de miles de ciudadanos fueron desplazados forzosamente. Los dos países se convertirían en sinónimo de división violenta y fueron rechazados en el mundo.

"Hay más represión de la libertad individual aquí que la que hay en cualquier país en el que hayamos estado; la policía patrulla las calles con sus rifles y pide papeles cada minuto... El ambiente es tenso y pareciera que se está gestando una revolución. El campo está inmerso en una lucha abierta y el ejército no tiene la capacidad para reprimirla." Esta podría haber sido una descripción del apartheid en Sudáfrica, pero, de hecho, es un extracto del diario del 'Che' Guevara sobre su visita a Colombia en julio de 1952.

La violencia genera violencia y esta, a su vez, genera más violencia; y tanto los sudafricanos como los colombianos han pagado un precio terrible, no solo en lo físico, sino también con sus almas y corazones heridos.

Lo que hemos aprendido y seguimos aprendiendo en Sudáfrica es que en muchos aspectos hacer la paz es más difícil que hacer la guerra. Reconciliarse con los antiguos enemigos es muy duro. Ser magnánimo, pese a los amargos recuerdos, es extremadamente difícil. El perdón no puede darse por hecho; hay que ganárselo. Pero a menudo se lo ofrecemos generosa y abiertamente a quienes no lo merecen. Curar las heridas no es algo que ocurra de manera instantánea; puede ser un proceso largo y sinuoso. Y para que este sea exitoso es necesario que todos los individuos seamos mejores personas, para ver el mundo no solo desde nuestra mirada, sino también desde la del otro.

Nuestra experiencia en Sudáfrica nos enseñó que, sin importar de qué lado del conflicto estábamos, llegaba un momento en el que debíamos arriesgarnos a dejar de lado nuestras diferencias, para crear oportunidades en que pudiéramos sanarnos. Los primeros pasos fueron hablar y escuchar; hablar unos a otros en vez de hablarle al otro, y escucharnos.

En Colombia, tanto a quienes apoyan a grupos paramilitares de derecha como a los que apoyan a los de guerrilleros de izquierda, a los grandes terratenientes y a quienes han sido desplazados a las ciudades, incluso a quienes están o no activamente involucrados con los cultivos ilícitos, que abastecen el conflicto, o con su erradicación, les llega un momento de reconocer al otro por lo que en el fondo somos todos: miembros de una familia, la familia humana, la familia de Dios.

En Sudáfrica, cuando los líderes de los diferentes partidos que habían estado en guerra se sentaron a hablar, literalmente no podíamos creer lo que estaba sucediendo frente a nuestros ojos. ¡Allí había antiguos enemigos declarados! Ayer, ellos habrían querido hacerse daño físico; ¡hoy están hablando como hermanos y hermanas!

Que nosotros hubiéramos conseguido la democracia habla del hecho de que no podemos permanecer aislados los unos de los otros. En Sudáfrica le llamamos a este tipo de confianza en el otro 'Ubuntu' (filosofía africana basada en las relaciones entre las personas): mi destino está relacionado con el tuyo. Somos quienes somos a través del otro. Yo no puedo ser sin ti.

Invitamos a representantes de todas las formaciones políticas a participar en nuestro proyecto nacional. Tuvimos la primera elección democrática de nuestra historia. Luego, los representantes de esos partidos que fueron elegidos democráticamente se sentaron a escribir una constitución y una declaración de derechos. Trabajaron por un propósito común, con miras a la meta común de construir una nación en la que todos los ciudadanos tuvieran las mismas oportunidades de prosperar.

Nos dimos cuenta de que no podíamos esconder nuestro dolor debajo del tapete y se creó un mecanismo para incentivar a los perpetradores de la violencia a que buscaran un perdón legal (amnistía de la persecución), siempre y cuando sus acciones tuvieran una motivación política y que estuvieran dispuestos a contar toda la verdad.

Llamamos a este mecanismo la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, institución y proceso que tuve el honor de liderar. Aprendimos acerca de la especial relación entre verdad y perdón, cuán importante es para las víctimas y los perpetradores contar y escuchar sus historias, y que estas sean reconocidas por los otros.

Siempre llega un momento para reconocer nuestro papel dentro del conflicto cuando hay dificultades en el proceso, de dejar de culpar a los otros y de enderezar las cosas para el beneficio de nuestros niños, de nuestro país y de nuestro mundo compartido, que es nuestro hogar.

Felicitaciones, Colombia. Que Dios los bendiga en el camino que tienen por delante.

Con amor,
 
ARZOBISPO EMÉRITO DESMOND TUTU
Ciudad del Cabo

jueves, 24 de mayo de 2012

Seminario Afroamérica: La evangelización de los negros. El primer contacto a través del 3r Concilio Provincial Mexicano


Universidad Nacional Autónoma de México
Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe
Sociedad de Estudios Culturales Nuestra América
Proyecto PAPIIT IN-402610 Estudios Afroamericanos:
“Aportes Africanos a las Culturas de Nuestra América”

INVITAN   AL
 
Seminario Permanente Afroamérica:
“Los aportes africanos a las culturas de Nuestra América”

Jueves 24 de mayo de 2012
 
Presenta:


“La evangelización de los negros. El primer contacto a través del tercer concilio provincial mexicano”
Con la participación de:

Dra. Juana Patricia Pérez Munguía
(Universidad Autónoma de Querétaro)

Piso 1 de la Torre II de Humanidades, Sala Jesús Silva Herzog,
17hrs. Ciudad Universitaria, México



El pueblo que una vez solía ser: ¿muerte de la africanidad?


Para comparar con la realidad afro en América.

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Por "El viajero" en el Post de Zambia / Mayo 24 de 2012

Hoy, mientras escribo, me asalta una espesa nube de luto. Un profundo sentido de premonición se ha apoderó de mí. Las lágrimas llenan mis ojos. Tengo la sensación de que hay una muerte inminente en el aire, una muerte memorable.

A mí me parece, con los ojos tutelados, que la africanidad está a punto de morir. El pronóstico de la africanidad es pobre, en verdad desolador. Esto me preocupa.

El motivo detrás de mis palabras de hoy se basa en la búsqueda de una cura. Estoy profundamente convencido de que para cada enfermedad existe una cura. Esta es la base de mi esperanza.

En cuanto a si el paciente se recupere o cure, sólo el tiempo dirá. Sin embargo, por ahora es mi deber y el tuyo lector demasiado caro como africano, para buscar con ahínco en este recurso y administrarlo con prudencia.

Hoy, mientras escribo, me acuerdo de Steve Biko. Steve Bantu Biko nació en Kingwilliamstown, Provincia del Cabo de Sudáfrica, el 18 de diciembre de 1946. El 18 de agosto de 1977, fue, por el blanco del apartheid de África del Sur, de nuevo detenido. Fue trasladado a Port Elizabeth, donde permaneció desnudo y esposado. Murió en prisión el 12 de septiembre de ese mismo año.

Steve Biko fue un buen africano, un hombre ante quien muchos jóvenes africanos deben modelar sus vidas. Su espíritu no morirá jamás. Incluso al morir, Steve Biko fue un defensor feroz y ardiente de la libertad de los negros en particular y de todas las personas.

La libertad, querido lector, es la condición en la que deberías existir, la condición que te fue conferida por la naturaleza, la condición que te conduce a la plena expresión de tu potencial, la condición que te permite la plena expresión de tu integridad como ser humano ser, sus límites sólo los define esta integridad.

Querido lector, es cuando eres libre que eres capaz de sobrevivir y prosperar. Desprovista de la libertad, la vida se convierte en sólo una apariencia de su plenitud, entonces uno hace acrobacias en todos los ámbitos de la expresión humana, y esa  condición inferior a la natural, se manifiesta como la pobreza, la miseria, el dolor y el sufrimiento eterno.

Cualquier ser humano normal y saludable que exista sin libertad, finalmente, se rebela contra este estado de ser. Esto es lo que le sucedió a Steve Biko.

Steve Biko sólo quería su humanidad restaurada y respetada. Pero encontrándola ofensiva e indeseable, el blanco del apartheid en Sudáfrica, lo perseguió hasta quitarle la misma cosa por la que él luchó para sí mismo y el resto de la humanidad, la vida.

En su artículo, "Hablemos de los bantustanes", sentenció lo siguiente: "En una tierra que nos pertenece nos encontramos con personas que vienen a decirnos dónde alojarnos y qué poderes tenemos sin ni siquiera consultar".

Tal era / es la arrogancia del colonizador.

Esto, querido lector, no es un juego de culpas. Este artículo se limita a tratar de explicar su condición actual como africano, el lodazal en que te encuentras.
 
El colonialismo no ha terminado. Está hoy vivo y coleando.

Considerando que era relativamente fácil luchar contra la ocupación física de nuestras tierras a continuación, no es ahora tan fácil  luchar contra el colonialismo en el que en la actualidad nos encontramos. Como ves, el colonialismo, que hoy nos aqueja está actualmente integrado en nuestras neuronas. Se trata de una parte de nuestra psique como africanos.

Steve Biko, una vez más: "Un hombre que tiene éxito en hacer que un grupo de gente acepte un concepto extraño en el que él es experto, los vuelve estudiantes perpetuos cuyo progreso en el campo particular sólo él puede evaluar, el estudiante debe constantemente recurrir a él para la orientación y la promoción".

Al ser forzados a aceptar la cultura anglo-boer occidental, los negros han dejado de estar a merced del hombre blanco y de tenerlo como su supervisor eterno.

Sólo él nos puede decir lo bueno que es nuestro desempeño e instintivamente cada uno de nosotros se esfuerza por complacer a este poderoso señor sabelotodo. Ver: Steve Biko, La búsqueda de una verdadera humanidad, escribo lo que me gusta Heinemann .

Estas palabras de Steve Biko las expresó hace unas cuatro décadas. Pero esto, querido lector, es exactamente lo que está sucediendo hoy en día. Hoy, África es el producto de la aculturación de un pueblo con formas exóticas que se han producido en el tiempo de la manera como lo ilustra Biko.

Ya ves querido lector, a medida que buscamos el futuro es prudente referirnos a nuestro pasado. Todos somos productos del pasado. Sí, hoy y mañana ambos son hijos del ayer. Ignoramos el pasado a nuestro propio riesgo. Nadie, ningún ser humano, puede nunca escapar de su pasado.

Y las semillas de las dificultades que enfrentamos todos hoy en día se sembraron ayer.

Zambia y gran parte de África han cambiado realmente.

Hoy en día, lamentablemente, hay muy poco en las zonas urbanas de África que se ha mantenido africano. Al poco tiempo, puede no quedar nada. Esto es lo que me llena de un sentimiento de luto hoy, la muerte inminente de la africanidad. Parar es nuestro llamado colectivo.

Muchos africanos hoy en día no son africanos en absoluto. Cuando uno mira a los africanos actuales,  no ve más que su piel negra como un recordatorio del pueblo que una vez solía ser. La piel negra parece ser el único vestigio de una orgullosa historia / patrimonio de un pueblo, una vez magníficos.

El colonialismo, que hoy explica las dificultades de África: el económico, social o político - no es el físico que, tontamente, muchas naciones africanas celebran haber abolido con la observancia de sus días de independencia. Es el cultural.

El colonialismo cultural es la peor forma de colonialismo. Se cambia a la gente para siempre. Esto erosiona su identidad. En el fondo, las personas dejan de ser lo que solían ser. Esta es la transformación de un pueblo que hoy me hace decir que muchos africanos son mutantes adoloridos.

La naturaleza perniciosa de este colonialismo cultural hoy se produce tanto a nivel individual e institucional. Ha sido tan insidiosa como dañina.

Esta transformación de los africanos tiene incluso "educados" a los africanos como sus defensores. Ellos argumentan que lo que ha sucedido es simplemente la modernización deseable. Lo que omiten decir es que, en la actualidad, se ha unido a África en un estado de confusión y desconcierto en el desarrollo. Se ha hecho una África de segunda clase en relación a su fuente / origen.

Querido lector, África en la actualidad es dos cosas. Una de ellas es que sigue siendo una fuente de materias primas para las naciones occidentales y otros países industrializados. Dos, es un mercado para los productos terminados de estas naciones. Y el poder sobre ambos, el control de la industria extractiva así como la productiva no están para el africano. Aquí es donde radica el problema.

Y cuando a uno le dicen, querido lector, que esto ha ocurrido por el colonialismo cultural, es mejor escuchar, querido amigo.

¿Qué tan africano es un africano hoy en día?

Ten en cuenta que el modelo de educación africano actual sigue religiosamente, aunque imperfectamente, el occidental. Los africanos saben más sobre el resto del mundo que de ellos mismos. ¿Es esto aceptable? Curiosamente, y sin vergüenza, los africanos abrazan por completo este tipo de educación a pesar de que les enseña a olvidarse de sí mismos.

¿Es entonces de extrañar que nos comportemos como occidentales en gran parte lo que hacemos cuando la educación que consumimos es occidental? ¿Debemos sorprendernos de que hoy somos ávidos consumidores de todo lo occidental cuando estamos preparados desde la infancia para hacerlo?

Ten en cuenta que gran parte del África de hoy es inglesa o francesa.

Ahora bien, si las Naciones Unidas fuera realmente para la unidad de los seres humanos ¿un líder de cualquier parte del mundo no debería permitirse hablar en un idioma más cómodo para lo que le rodea? ¿No es la insistencia en cinco lenguas una prohibición de la expresión humana? ¡Sin duda, la ONU puede encontrar a alguien para traducir el kiswahili o el lingala!

Sí, el concepto africano de belleza es objeto de graves ataques. Muchos africanos modelan hoy su belleza en Fashion TV, Cosmopolitan, Vogue y otros proveedores de pensamiento occidental. ¿Es entonces de extrañar que se vea a muchos africanos hoy en día blanquear su piel?

¿Vamos a sorprendernos luego porque incluso en nuestros idiomas locales tenemos esos términos peyorativos o discriminatorios como cifita o musweshi? ¿Es también sorprendente entonces que los africanos hoy se alisen su cabello ensortijado admirable e idolatren las extensiones de cabello?

Incluso racionalizan su conducta a medida que avanzan sobre esto, ciegos a la realidad que en sí misma es un síntoma de muy profundo colonialismo.

Los africanos han abandonado hoy alimentos nutritivos como chibwabwa, bondwe, katapa e impwa.

Incluso la forma en que practicamos nuestra agricultura y la ganadería ha sido infiltrada por métodos científicos que hoy en día causan más daño que bien. No es raro que en los países del África del presente se subsista con pizza, papas fritas, pollos potenciados con hormonas y otras comidas exóticas que son en sí mismas dudosos organismos modificados genéticamente.

Una forma orgánica de vida, que, evidentemente, extiende la esperanza de vida en lugar de recortarla, en lugar de ser la norma, hoy ha quedado relegada a las actividades que ahora son sólo para los donantes, actividades que son ellas mismas simplemente para la creación de empleo mediante los extranjeros y para los extranjeros.

El Dios que adoran los africanos de hoy no es ni siquiera "el suyo". Incluso celebran la Navidad, aún más que los propios occidentales. El simbolismo que está dentro de esta conmemoración no es en absoluto lo se trata aquí.

Lo que África debe saber es que hoy día la Navidad tiene muy poco que ver con Jesucristo y su camino. Tiene todo que ver con Adam Smith y su capital.
 
Steve Biko, una vez más:

"La religión que trajeron era bastante ajena a los pueblos indígenas negros.

"La religión africana en su esencia no era muy diferente del cristianismo. También creía en Dios, tuvimos nuestra propia comunidad de santos a través de los cuales nos relacionábamos con nuestro Dios, y no encontrábamos que fuera compatible con nuestra forma de vida adorar a Dios al margen de diversos aspectos de nuestras vidas.

"Por lo tanto el culto no era una función especializada que encontró su expresión una vez por semana en un edificio aislado, sino que aparece en nuestras guerras o bebidas de cerveza, nuestras danzas y nuestras costumbres en general. Cada vez que los africanos beben por primera vez se relacionan con Dios, dando una parte de su cerveza como muestra de agradecimiento.

"Cuando algo salía mal en la casa se ofrecían sacrificios a Dios para apaciguarle y expiar los pecados. No hubo infierno en nuestra religión. Hemos creído en la bondad inherente del hombre - por lo tanto, tomamos por sentado que todas las personas en la muerte se unen a la comunidad de los santos y por lo tanto merecen nuestro respeto".

Pero entonces el colonizador llegó y llamó a todo este pagano y bárbaro. Y muchos, la mayoría de los africanos, le creyeron. A partir de entonces, nuestra cultura ya no sería lo mismo.

Mi corazón palpita con dolor cuando oigo a los africanos de hoy preferir una boda "blanca" en vez de una tradicional. Mi mente, sin embargo entiende. Incluso intercambiamos anillos como una señal de que ya estamos casados. Si usted no puede permitirse un anillo, incluso se le burlan por pobre o no ser amoroso.

Sin embargo, el conflicto de todo esto se pone de manifiesto cuando se ve a hombres y mujeres con los anillos de boda comportarse de una manera que es un insulto al matrimonio y sus valores.

Para los africanos de antaño, el matrimonio era la unión de las familias. Era un evento de la comunidad que cimentaba esa comunidad aún más, un acontecimiento de los más sagrados en la vida de los africanos. Fue una expresión de nuestra humanidad, una base para la unidad y el desarrollo.

Sin embargo, ahora mire la forma en que los africanos "modernos" tratan a de la familia extensa, la definición misma de una nación incipiente en términos africanos. Sólo tienen desdén para ella.

Para gemir de dolor sólo tienes que mirar a los africanos que han mutado. La tasa de divorcio entre los de su clase es casi igual a la de Occidente. Cabe destacar que no hubo divorcio en África debido a que uno se casaba con toda la familia del cónyuge.

Pronto, a nombre de los "derechos humanos", los africanos del mismo sexo, en lo que se llama 'unión civil' o como consecuencia de la redefinición del matrimonio, podrán empezar a dormir legalmente juntos. Este es el modelo occidental de modernización y desarrollo. Pero se podría argumentar, ¿es este el camino que quiere seguir África?

Ten en cuenta que la base misma de las sociedades africanas se fundó en el respeto de unos a otros. Aunque ahora bastardeado, el concepto de los derechos humanos tiene sus raíces en África, es umunthu*.

Malawi, en busca de fondos para el desarrollo, parece estar listo para intercambiar la decencia africano por la decadencia de Occidente. Como si inclinándose ante los dictados del gobierno de Obama de vincular la ayuda a "los derechos de los homosexuales", derechos que se ven como derechos humanos, Malawi es ahora el líder de los africanos en nuevos niveles de occidentalización**. Este es el curioso caso de burgeria ya normal y mundial. Pregunta por ella y correrás el riesgo de demonización y ostracismo.

Ten en cuenta que todo el marco de desarrollo que persigue el África de hoy es occidental.

El fracaso del capitalismo, como lo demuestra la implosión de Europa y otros países occidentales, es una llamada de atención para África. No seguir ciegamente, parece advertir.

Que el mundo se puede desarrollar de forma diferente nadie lo disputa. La necesidad de redefinir el modelo de desarrollo para el futuro del mundo ahora atrae. África necesita, para restaurar su identidad y a través de este proceso, ofrecer al mundo un nuevo modelo de desarrollo.

África, la tierra, es probablemente el único lugar en el mundo que sigue siendo tan crudo como Dios lo hizo. Posee un potencial inigualable. Esto ofrece a los africanos una gran oportunidad para evitar el camino que Occidente y sus acólitos han seguido durante siglos, un camino que ha conducido a tanta desigualdad, materialismo y decadencia moral; un camino que hoy en día está negando al Oeste la autoridad sobre el mundo que ha disfrutado durante mucho tiempo.

Además, ten en cuenta que África siempre ha puesto el valor más alto en la comunidad y la familia. Los valores intrínsecos de esta manera de vivir nunca se deben perder, querido lector.

Sí, hay muchas cosas de Occidente que debemos practicar y apreciar. Que debemos participar en la clasificación de lo que es mejor para nosotros y desechar lo que es dañino es un llamado a los países de África que nunca ha sido tan urgente.

Por otra parte, que hoy en día los africanos frunzan el ceño ante su propia medicina / hierbas es una paradoja de la existencia que es otra rama de la reorientación mental de los países de África. Es el epítome de la perdición de un pueblo.
 
El artículo para la portada de la edición de mayo de la New African dice: "Lista para el cambio: Por qué una nueva generación de líderes africanos atrae".

En esta historia de la New African se cita al periodista Richard Dowden en su libro África: Estados Alterados, Milagros Ordinarios de la siguiente manera: "Los líderes no surgen de la nada ... Muchos eran hombres decentes, líderes africanos post-coloniales que creían que lo que estaban haciendo era lo mejor... Los nuevos presidentes heredaron el poder total de los gobernantes coloniales, pero los estados que gobernaban fueron compuestos de viejas sociedades africanas, una vez autónomas y que todavía se mantienen unidas por sus propias redes de poder e influencia.

"Tratar de utilizar las herramientas de un estado al estilo occidental para controlar estas sociedades arraigadas era como tratar a los gatos del rebaño con un manual de entrenamiento para perros".
 
Que esta confusión cultural se encuentra todavía en juego en África hoy en día es evidente.

Zambia tiene un tipo de régimen político de Westminster en medio de un sentido mucho más potente y arraigado de pertenencia de sus habitantes a la tribu. ¿Es entonces de extrañar que la afiliación política en Zambia parezca reflejar la lealtad de antes más que la nueva? ¿Es deseable la abolición de los jefes o restar importancia a su papel en la gestión política de las naciones africanas?

New African de nuevo: "De hecho, según se detalla, la independencia africana restauró a los africanos en el poder, pero siguieron siendo los países y los sistemas creados y que los europeos impusieron en África al salir; no estaban arraigados en la cultura africana sino en la experiencia y la influencia europea".

Que los africanos aún están lidiando con la conformidad con el modelo occidental / marco de desarrollo sostenidas por creencias con siglos en el poder es la confusión que hoy explica el subdesarrollo de África. Por desgracia, los africanos todavía están tratando de manejar sus vidas sobre la base de los sistemas que son totalmente ajenos a su identidad.

Es como consumidores y seguidores de los 'amos' que los africanos han tenido éxito en la vida, una situación que, al ser ajena a su libertad innata y la identidad, les resulta más incómoda y dolorosa.

La tarea de restaurar la identidad de África y ofrecer al mundo un modelo alternativo de desarrollo mundial, un modelo que a pesar de que premie al capital ubique los valores totales en la familia y el comunalismo, corresponde a los nuevos líderes de África. De hecho, una "nueva generación de líderes africanos atrae".

En búsqueda de la libertad, los africanos u otros, hay que prestar atención a lo siguiente: "Tenemos que aceptar que los límites de los tiranos son prescritos por la resistencia de aquellos a quienes oprimen ... Y que el 'sistema' no concede nada sin demanda" Steven Biko, La búsqueda de una verdadera humanidad, escribo lo que me gusta Heinemann.

Pero la erosión insidiosa pero segura de la manera de vivir de un pueblo se ha producido. La africanidad está en decadencia. Los africanos están poco a poco convirtiéndose en blanco / occidentales. La convocatoria para la salvación de la africanidad de nuevo suena para cada africano con discernimiento.

Los africanos de hoy no son más que una, aunque pobre, semblanza de los occidentales.

Pero ser africanos va más allá de vivir en este lugar geográfico denominado África o el mero hecho de ser negro. Se trata de nuestra forma de vida. El espíritu de umunthu nos define como pueblo, el espíritu que proclama que es porque eres es que yo soy; la cultura que no tenía huérfanos, porque el niño pertenecía a todo el pueblo.

Las preguntas que hoy miran a la cara del nuevo líder africano son: ¿Es posible la adopción de una cultura extranjera y, aun así mantener la propia identidad? ¿O es deseable que toda África se vuelva totalmente occidental?

La hora de decir basta ha vuelto a venir. La era de la restauración de la identidad de África está aquí. Ahora, el mundo clama por un nuevo modelo de desarrollo.

Muchos africanos hoy en día existen como africanos sólo de nombre con excepción de su color de piel, el mismo ahora un caleidoscopio de cambios.

Hoy en día África NO es libre. ¡Es por eso que lloro! ¡ Es por eso que gimo! ¡ Es por eso que hablo!

¿Me ayudas a llevar esta cruz, peregrino?

________________
* Sobre el concepto de umunthu, ver: "Umunthu: el objetivo de la vida" en SINDIMA, Harvey; Comunidad de la Vida: La teología ecológica en perspectiva africana; religion-online.org.


** Para la discusión sobre Africa y los derechos LGBT, ver la posición de Malawi en: TABENGWA, Mónica; Se deroga la ley LGBT de Malawi: ¿Un ejemplo para África?; hrw.org.


viernes, 18 de mayo de 2012

Boff: Tiempos de crisis - tiempos de cuidado




2012-05-18

El tema del cuidado es un tema recurrente en la reflexión cultural de los últimos tiempos. Primero fue vehiculado a través de la medicina y la enfermería, pues representa la ética natural de estas actividades. Después fue asumido por la educación y hecho paradigma por filósofas y teólogas feministas, principalmente norteamericanas, que ven en él un elemento esencial de la dimensión ánima, presente en el hombre y en la mujer. Produjo y sigue produciendo una continuada y tenaz discusión, especialmente en Estados Unidos, entre la ética de base patriarcal, centrada en el tema de la justicia, y la ética de base matriarcal, articulada por el cuidado esencial.

Adquirió especial fuerza en la discusión ecológica, siendo una pieza central de la Carta de la Tierra. Cuidar del medio ambiente, de los recursos escasos, de la naturaleza y de la Tierra se han vuelto imperativos del nuevo discurso. Por último, el cuidado se ha visto como esencial para la comprensión del ser humano tal como lo aborda Martin Heidegger en Ser y Tiempo, recogiendo una tradición que se remonta a los griegos, a los romanos y a los primeros pensadores cristianos como san Pablo y san Agustín.

Se constata además que la categoría cuidado gana fuerza siempre que se producen situaciones críticas. El cuidado es quien impide que las crisis se transformen en tragedias fatales.

La Primera Guerra Mundial (1914-1918), desencadenada entre países cristianos, destruyó el ilusorio glamour de la era victoriana y produjo un profundo desamparo metafísico. Fue cuando Martin Heidegger (1889-1976) escribió su genial Ser y Tiempo (1929), cuyos párrafos centrales (§ 39-44) están dedicados al cuidado como ontología del ser humano.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) despuntó la figura del pediatra y psicólogo D. W. Winnicott (1896-1971), encargado por el gobierno inglés de atender a niños huérfanos, víctimas de los horrores de los bombardeos nazis sobre Londres. Desarrolló toda una reflexión y una práctica en torno a los conceptos de cuidado (care), de preocupación por el otro (concern), así como del conjunto de cuidados y apoyos que hay que proporcionar a los niños o a las personas vulnerables (holding), aplicables también a los procesos de crecimiento y educación.

En 1972 el Club de Roma dio la alarma ecológica sobre el estado enfermo de la Tierra. Identificó la causa principal: nuestro modelo de desarrollo, consumista, predatorio, perdulario y sin ningún cuidado ni hacia los recursos escasos ni con la forma como tratamos los residuos, muchos de ellos dañinos y no asimilables por la naturaleza. Después de varios encuentros organizados por la ONU en los años 80 del siglo pasado, se llegó a la propuesta de un desarrollo sostenible como expresión del cuidado humano hacia medio ambiente, pero enfocado principalmente al aspecto económico.

En 1991, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Fondo Mundial para la Naturaleza y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza elaboraron una estrategia minuciosa para el futuro del planeta bajo el lema Cuidando la Tierra (Caring for the Earth 1991). En ella se dice:

La ética del cuidado se aplica tanto a nivel internacional como a nivel nacional e individual; ninguna nación es autosuficiente, todos nos beneficiaremos con la sostenibilidad mundial y todos estaremos amenazados si no conseguimos alcanzarla.

Recogiendo esta línea de pensamiento, después de un trabajo de ocho años a nivel mundial, en marzo de 2000 termina en París la redacción de la Carta de la Tierra. La categoría cuidado y el modo sostenible de vivir constituyen los dos principales ejes articuladores del nuevo discurso ecológico, ético y espiritual propuesto por este documento. En 2003 la UNESCO asume oficialmente la Carta de la Tierra y la presenta como un instrumento pedagógico sustancial para la construcción de la responsabilidad colectiva de la humanidad por nuestro futuro común.

En 2003 los ministros y secretarios de medio ambiente de los países de América Latina y del Caribe elaboraron un notable documento Manifiesto por la vida, por una ética de la sostenibilidad donde se incluye la categoría cuidado en la idea de un desarrollo que sea efectivamente sostenible y radicalmente humano.

El cuidado está especialmente presente en los dos extremos de la vida: en el nacimiento y en la muerte. El niño sin cuidado no puede existir. El moribundo necesita cuidado para salir decentemente de esta vida.

Cuando en algún grupo despunta una crisis generando tensiones y divisiones, la sabiduría del cuidado es el camino más adecuado para oír a las partes, favorecer el diálogo y buscar convergencias. El cuidado se impone cuando aparece una crisis de salud que exige hospitalización. Entonces, se pone en acción el cuidado por parte de los médicos, los enfermeros y enfermeras, que deciden el tratamiento mejor.

El cuidado es absolutamente necesario en prácticamente todas las esferas de la existencia, desde el cuidado del cuerpo, de los alimentos, de la vida intelectual y espiritual, de la conducción general de la vida, hasta para atravesar una calle con mucho movimiento. Como ya observaba el poeta romano Horacio, el cuidado es «como una sombra que siempre nos acompaña y nunca nos abandona porque hemos sido hechos a partir del cuidado».

Hoy, dada la crisis generalizada, ya sea social o ambiental, el cuidado se hace imprescindible para preservar la integridad de la Madre Tierra y salvaguardar la continuidad de nuestra especie y de nuestra civilización.



viernes, 4 de mayo de 2012

Muestricas del CAEDI



Pierre-Ignace-Liévin Van Alstein, Capitán negrero
Memorias del Instituto Francés de Africa Negra

Uno, el registro desalmado de un negrero.  Un texto en francés, publicado en Dakar, con detalles minuciosos.  Sólo se extraña uno: una manifestación de humanidad hacia las poblaciones que el autor esclavizaba.  Para investigadores de alto nivel.



Cultura afroamericana: De esclavos a ciudadanos
Miguel Rojas Mix, Biblioteca Iberoamericana

Un texto ágil, profundo dentro de los límites de su lenguaje sencillo.  Da cuenta, en sólo 128 páginas, del recorrido del continente africano en la pléyade de sus culturas hijas en América.  Un texto para quien quiera iniciarse en el mundo afro.

Dos muestras muy pequeñas de la riqueza en textos impresos que pueden encontrarse en el CAEDI en Bogotá.



Memorias de EPAs virtuales (historia reciente)


Dos hitos en las publicaciones de los Encuentro de Pastoral Afroamericana:

5º EPA: Hacia un proyecto afroamericano de educación liberadora
Memoria y Conclusiones
Diócesis de Quibdó


El primer gran intento de sistematizar los trabajos de etnoeducación vigentes a la época.  La marca quedó muy alta, todavía los encuentros siguientes no llegan tan alto.  Memoria digitalizada y disponible desde 2003.



Encuentros de Pastoral Afroamericana
Iglesia y Pueblo Negro
Conferencia Episcopal Ecuatoriana - Centro Cultural Afroecuatoriano


 El acopio más completo de los encuentros hasta ahora.  Un tamaño funcional, una impresión modesta y un alcance de varias épocas.  ¿Logrará cada nación latinoamericana con EPA nacional hacer el suyo?


miércoles, 2 de mayo de 2012

Cuatro valerosos desafiaron la muerte en Bojayá



El padre Antún, la hermana María del Carmen, y Domingo y Minelia son cuatro héroes de la tragedia de Bojayá.

El musgo se apoderó de lo que fue la escuela y el hospital, la hierba reventó las tapias y en la cancha en la que se escucharon tantos gritos pueriles de gol, los tubos de las arquerías hoy se caen a pedazos. Pese al olvido, el viejo Bellavista, en Bojayá, es considerado un santuario en el que hace 10 años la muerte quiso hacer ronda para llevarse todo lo que encontrara a su paso. Y casi lo logra, solo que se encontró con cuatro valerosas personas que le hicieron frente.

Las historias del padre Antún
Aquel aciago dos de mayo la iglesia San Pablo Apóstol, en Bojayá, se hallaba atestada de personas que buscaron refugio. Afuera, los enfrentamientos entre los paras del bloque Élmer Cárdenas y los guerrilleros del bloque José María Córdoba, arreciaban. En el templo, el padre Antún Ramos cargó con la responsabilidad de mantener serenas a 400 personas. No tuvo más remedio que orar y contar historias. "Me imaginé la película la Vida es Bella, en la que el padre le enseña al hijo que la guerra es como un juego y quise aplicarlo. Les dije que nos tomáramos de las manos y oráramos. Contamos algunas historias y por momentos, se olvidaron de las balas que cruzaban por encima".

Pero las historias fueron interrumpidas por el estruendo de las pipetas lanzadas desde un extremo del pueblo. La primera cayó a las 10 de la mañana sobre una de las viviendas. El segundo cilindro aterrizó detrás de la escuela, pero no estalló. A fuera, un guerrillero le advirtió a alias "Silver", comandante encargado de realizar el ataque, que los paramilitares se movían y que había gente en la iglesia. Pero "Silver" hizo caso omiso y dio la orden de que tiraran la otra pipeta. A las 11 a.m., el artefacto entró por el techo de la iglesia y se detonó, asesinando a 78 personas, de las cuales 48 eran niños.

Todos se llenó de humo negro y polvo anaranjado. Un terrible olor a pólvora invadió el templo. El cielo se oscureció. Sin brazos ni piernas y con un rostro de indignación quedó el Cristo que aún hoy se conserva. "En ese momento yo les dije que saliéramos porque nos iban a matar a todos. Una señora me dijo que ellos salían si yo iba adelante, entonces yo saqué una bandera blanca y me fui de primero", recuerda Antún. Salieron gritando que eran civiles y que les respetaran la vida. Fue así como el padre Antún distrajo a su pueblo de la guerra.

La valiente María del Carmen
Los guerrilleros lanzaron un cuarto cilindro que cayó detrás de la casa de las hermanas Agustinas Misioneras, la misma a la que los paramilitares trataron de entrar. De su cuerpo menudo y sus pequeños brazos, la hermana María del Carmen Garzón sacó fuerzas de donde no tenía y se apostó en la puerta junto con las otras hermanas. Desde adentró le dijeron a los paramilitares que no podían meterse allí "porque teníamos 130 civiles que no hacían parte del conflicto y que quedarían en peligro". Al volverse al corredor, encontró los cuerpos de varias personas agonizantes. "Comenzamos a atenderlos. Se hacía lo que podía porque la gente corría de un lado para otro buscando esquivar los disparos que seguían en el aire. Fue muy duro. Sentíamos impotencia al saber que tanta gente necesitaba ayuda".

Minelia, la auxiliadora
En el nuevo Bellavista dicen que a Minelia "le falta un tornillo". Ella se la pasa sentada en su vivienda de madera acabada por el agua y el sol, hablando de los muertos que vio en Bojayá y que dice fallecieron ahogados. Lo que no recuerda en su oscuridad mental es que ella fue una de las pocas personas que se dedicó a salvar vidas. A Minelia no le importaron los riesgos, tal vez en parte porque no tenía la conciencia tan diáfana. Después de la explosión de la pipeta en la iglesia, preparó agua con sal y se las dio a los heridos, aún en medio del fuego entre paras y guerrilla. Ella no recuerda su acto heroico, pero en Bojayá todo el mundo lo sabe y se lo agradece.

Domingo el cantante
A Domingo Valencia , diez años después, nadie en Bojayá le ha agradecido por enterrar a las víctimas. Y no le importa, porque, "las gracias de los muertos valen más que la plata que dan los ricos", dice. Tres días después de la tragedia, Domingo fue hasta su pueblo a cantarle a los muertos, desafiando incluso a los guerrilleros que ya se habían tomado el caserío. Cuando llegó no tuvo fuerzas para ver "toda esa 'carnazón' pegada de las paredes" y por eso le pidió un aguardiente a su acompañante para levantar los cadáveres que comenzaban a descomponerse.

Como pudo, cogía manos y pies y los ponía junto a los cuerpos a los que creía que le pertenecían. "Tuve que sacarlos en bolsas negras y ponerlos en un barco para irlos a enterrar. La gente no pudo llorarlos, pero yo lo hice por ellos y les canté los alabaos", recuerda el Cantante, como es conocido Domingo. Los muertos de Bojayá terminaron en una fosa común. Pero hasta en esa última morada estuvo Domingo.
  • 78 personas murieron en Bojayá el 2 de mayo de 2002, de los cuales 48 eran menores.

ANTECEDENTES

LAS PROMESAS NO CUMPLIDAS
Hoy hace 10 años que guerrilleros de las Farc en su afán por acabar con los paramilitares lanzaron cuatro cilindros cargados de metralla y explosivos en el pueblo de Bojayá. Para la conmemoración, los bojayaseños invitaron a una comisión del Gobierno Nacional para discutir las promesas que les hicieron años después y que no se han cumplido. Ante la ausencia de este, habitantes de Bojayá y Vigía del Fuerte se declararon en asamblea permanente y permanecerán en el coliseo del municipio hasta que haga presencia un representante con poder de decisión.